A falta de dos meses para que concluya el periodo transitorio y el Brexit sea efectivo, las negociaciones parecen estar, más que nunca, al borde del colapso.

Después de que Johnson abriera la puerta a un Brexit duro con sus declaraciones hace unos días, el último desencuentro se ha producido con la nueva Ley de Mercado Interior de Reino Unido que prepara el Reino Unido y que contravendría lo recogido en el Acuerdo de Retirada firmado por las dos partes y base para las negociaciones. Según el Acuerdo de Retirada Irlanda del Norte seguiría a partir del 1 de enero en el Mercado Interior de la UE, y por lo tanto sometido a sus reglas comunes mientras no se alcance una solución definitiva para su estatus. Sin embargo, la Ley del Mercado Interior de Reino Unido que ya ha superado el primer trámite parlamentario incluye dos cláusulas que alterarían el citado acuerdo de retirada. Así, con la nueva ley por un lado se excluye a las empresas norirlandesas de trámites aduaneros cuando exporten al resto del Reino Unido y por otra parte corresponde al ministro británico de Comercio decidir qué debe considerarse ayuda estatal y qué no a la hora de notificarlo a Bruselas.

La nueva ley ha indignado a la Comisión Europea que ha exigido su retirada y amenaza con emprender acciones legales ya que se ha vulnerado un acuerdo internacional de carácter vinculante. Asimismo.  Blair y Major no han dudado en criticar el nuevo proyecto de ley y en calificar de irresponsable y peligrosa la actitud del actual premier británico Boris Johnson.