La decisión de dónde implantar nuestra empresa es una decisión crítica que puede condicionar, en buena medida, el éxito o fracaso de nuestra entrada en un mercado determinado. El mundo chino presenta un inmenso potencial y una oportunidad para posicionarnos en la región de Asia-Pacífico. Sin embargo, su diversidad, las diferencias culturales o las normativas pueden complicar la llegada y la actividad de una empresa navarra en este territorio. En su momento, Owen Wang, director de la consultoría Cole & Wright y consultor asociado de Herrera Zhang, analizó las diferentes estructuras empresariales con las que poder introducirse en el mercado chino (ver análisis). Ahora, se tratará de aportar algunas claves para ayudar a las empresas en su decisión de dónde instalarse.

Con sus 23 millones de habitantes y su sociedad abierta, Taiwán representa una buena oportunidad para aquellas empresas que no tengan experiencia en Asia-Pacífico y deseen posicionarse en esta región mirando tanto a China como a otros mercados como Japón, Corea o los países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN). Además, hay que tener en cuenta su alto poder adquisitivo. Según datos del ICEX, el PIB per cápita taiwanés en 2019 era de 55.078 US$ (PPA) mientras que España alcanzaba 41.592 US$ (PPA). Esta alta capacidad de compra obedece a una sociedad bastante homogénea -con un índice Gini de 0,33% (2018), comparable al de Canadá- y con altos niveles de cualificación.  Taiwán es un lugar donde, según el Banco Mundial, es fácil hacer negocios, y que se toma, como un elemento diferenciador respecto a su vecina China, muy serio la propiedad industrial e intelectual gracias a su Oficina de Propiedad Intelectual (TIPO, por sus siglas en inglés) y una regulación que ha recibido el visto bueno de distintas organizaciones internacionales.

Al otro lado del Estrecho, Hong Kong ha sido históricamente una puerta privilegiada de acceso al mercado chino y su retrocesión a la República Popular (1997) no ha hecho sino subrayar esta posición. Hong Kong tiene el estatuto de Región Administrativa Especial y la influencia anglosajona sigue presente tanto en el marco jurídico como en el espíritu para hacer negocios: el Banco Mundial le otorga la tercera posición en su ranking Doing Business 2020.  Con un PIB per cápita de 65.730 US$ (PPA), un poco por debajo del nivel de los EE.UU., el altísimo poder adquisitivo de la población y la alta concentración de millonarios favorece la operativa de marcas de lujo y premium.  Uno de los principales puntos fuertes de Hong Kong está en una política fiscal generosa con las inversiones extranjeras y es un lugar idóneo para las actividades financieras, casi el 20% del PIB local, gracias a una de las bolsas de valores más dinámicas del mundo.

La República Popular China constituye el mayor mercado planetario y su crecimiento económico durante el primer trimestre de 2021, +18,3%, confirma la reactivación de la segunda economía mundial. Para consolidar la recuperación, el gobierno chino ha puesto en marcha la Estrategia de Circulación Dual con el consumo en su centro. Los incentivos fiscales y la simplificación de los trámites administrativos anunciados por el Primer Ministro Li Keqiang, buscan atraer inversiones, talento y, en definitiva, empresas extranjeras para integrarse en la economía socialista de mercado que caracteriza la República Popular. En su camino hacia la autosuficiencia, es importante observar las líneas maestras del plan Made in China 2025, que pueden ser de interés para el tejido industrial de Navarra.

Analizar antes de actuar

En definitiva, es muy importante valorar el territorio en el que implantarnos en función del acceso a nuestro mercado y -esto es crítico- contrastarlo con nuestro tamaño, recursos y la naturaleza de nuestro producto. Así, por ejemplo, si trabajamos con productos de alto nivel de innovación, quizás nos interese la opción de Taiwán por su sistema de protección, lo mismo si somos una empresa pequeña con limitado músculo financiero orientada al consumo. Taiwán podría ser aquí un excelente mercado para hacer una prueba antes de una implantación de mayor calado al otro lado del Estrecho. Si tenemos tamaño y experiencia en Asia, quizás nos interese ir ya directamente a la República Popular y buscar una ubicación cercana a nuestro mercado. En esta opción, Hong Kong puede ser un recurso ideal para constituir una matriz societaria. Hong Kong, ya lo hemos dicho es también una excelente oportunidad para marcas de lujo y premium.

Por último, a la ahora de abordar el lugar donde implantaremos nuestra empresa en el mundo chino, debemos tener una visión de largo plazo y en esa línea enmarcar también el análisis de las dinámicas y tensiones entre estos territorios para que, nuestras decisiones, no se vean influenciadas por la casuística del presente.

Para saber más

*Nota informativa elaborada por HERRERA ZHANG, consultores de Gobierno de Navarra para el mercado chino.