Durante las últimas semanas, algunos medios de comunicación anglosajones afirmaban que China ha estado experimentando una subida general en el precio de los alimentos, provocando una inflación alimentaria que ha desembocado en una campaña gubernamental para reducir el desperdicio de comida por parte de los consumidores. Más allá de las interpretaciones existentes, en esta nota vamos a aportar algunos datos, con especial atención a la evolución de la industria cárnica del país, que permitan conocer el actual estado de las cosas.

Subida de precios de la carne

La subida de precios en la carne es la continuación de una tendencia que ya se daba durante el año 2019, cuando un brote de peste africana obligó al país a considerar liberar sus reservas de cerdo congelado tras perder gran parte de su población porcina provocando una subida espectacular en los precios de dicha carne. La peste porcina también está haciendo mella en la cadena de importaciones de carne de cerdo, ya que recientemente China se vio obligada a detener las importaciones de cerdo procedentes de Alemania, perdiendo así un 14% del total de las importaciones de cerdo en el presente año según Reuters. Este es un acontecimiento cuyas ramificaciones conviene seguir atentamente, pues los expertos prevén que la pérdida de las importaciones de cerdo provenientes de Alemania podría empujar a que China las supla importando carne de cerdo de España y EEUU entre otros países, lo cual podría contribuir a una subida de precios de esta carne a nivel global aunque, de momento, en el caso del porcino, se ha moderado significativamente durante los últimos dos meses.

En cuanto a la ternera, según el Buró Nacional de Estadística de China, los precios han subido de manera significativa en el país durante los últimos meses, con subidas de diez semanas consecutivas durante el pasado verano. Estos datos se pueden leer claramente como una tendencia consecuente con la situación de pandemia que vivimos en la actualidad y su impacto en las cadenas de distribución global.

¿Se puede hablar de inflación alimentaria?

Vista la subida de precios -con sus respectivas características- en el sector del porcino y la ternera, ¿se puede hablar de inflación alimentaria de manera genérica?  Según el Buró Nacional de Estadística chino, en efecto, esa era la tendencia antes del verano, con los precios en los alimentos experimentando subidas de manera progresiva semana a semana. Los últimos datos, sin embargo, hablan de una relajación en la tendencia producida durante el pasado mes de agosto, consecuencia de la moderación creciente de los precios de la carne de cerdo. Se podría decir así que los precios generales en el sector alimentario están estabilizándose, a pesar de las especulaciones abiertas en prensa internacional a raíz de una campaña a nivel nacional dirigida a reducir el malgasto de alimentos. Aunque es cierto que las importaciones de China en este sector han aumentado significativamente (según aduanas, cerca del 70% con respecto al año 2019), la tendencia experimentada en el país no es distinta, ni está aislada, de los movimientos sectoriales que, en este sentido, están ocurriendo en el resto del mundo.

La recomendación a empresarios y directivos del sector es no dejarse llevar por la opinión de algunos medios -que en ocasiones rozan la histeria- y tomar decisiones en base a los datos procedentes del mercado chino. El incremento de precios de los alimentos es una tendencia que en China se está moderando a buen ritmo y la situación está lejos de ser tan alarmante como se ha pretendido señalar desde fuera del país en las últimas semanas.