Los hechos:

El pasado 1 de marzo entró en vigor el acuerdo bilateral entre la UE y China destinado a proteger un centenar de indicaciones geográficas (IG) y denominaciones de origen (DO) europeas en la República Popular China y cien indicaciones chinas en el seno de la Unión Europea. Se trata de un acuerdo que fue calificado por la UE como histórico. Firmado en septiembre de 2019, empezó a negociarse en 2006. La idea es continuar ampliándolo incluyendo, tras cuatro años, nuevas denominaciones de ambas partes.

Dado el perfil de exportador agroalimentario de España, se trata de un acuerdo importante que ve como doce de sus productos entre ellos la DO de vino de Navarra se suman a esta escogida lista comunitaria. Los otros productos españoles son:  las DO de vino de Rioja, Cava, Catalunya, La Mancha, Valdepeñas, Jerez, y Valencia; las DO de aceite Sierra Mágina (Jaén) y Priego de Córdoba (Córdoba), así como la IG de brandy de Jerez y la DO de queso manchego.

En la segunda lista, la que se incluirá tras la ampliación, veremos como el pacharán navarro se cuela entre las 36 referencias españolas también, en esta ocasión, dominadas por los vinos.

Para no perder de vista:

Aunque desde la Comisión se destaca que el acuerdo “Refleja el empeño de la UE y de la República Popular China (…)de adherirse a las normas internacionales como base para las relaciones comerciales”. En realidad, se logra un viejo objetivo perseguido por los funcionarios comunitarios: la protección efectiva de las indicaciones geográficas europeas continuamente sometidas a imitaciones y usos fraudulentos para perjuicio tanto de exportadores como de importadores y consumidores chinos.

La Unión Europea tiene como objetivo incentivar la internacionalización de productos agroalimentarios comunitarios en Asia Pacífico. El mercado chino tiene un alto potencial de crecimiento y para muestra un botón: en 2020, China fue el tercer destino de los productos agroalimentarios de la UE, alcanzando los 16.300 millones de euros entre enero y noviembre. También es el segundo destino de las exportaciones de productos con indicación geográfica, lo que incluye vinos, productos agroalimentarios y bebidas espirituosas. El consumidor chino aprecia atributos como la seguridad, la calidad y la autenticidad de los productos agroalimentarios europeos, un comportamiento que puede extenderse a otros mercados del área como Taiwán, Corea o Japón.

 El análisis de Herrera-Zhang*:

Se trata de un acuerdo estratégico entre China y la UE en cuanto está orientado a garantizar la protección completa de productos-insignia de la oferta comunitaria . Por otra parte, desde la Unión Europea espera que la protección se traduzca también en una mayor integración comercial y presencia de los productos europeos en el mercado chino.

Reconocida la importancia del acuerdo, conviene tener presente que, desde una perspectiva comercial, aspectos como las indicaciones geográficas (IG) y denominaciones de origen (DO) tienen, ante los diferentes actores del mercado una importancia relativa frente a otros atributos. Así por ejemplo, en un encuentro que recientemente organizamos con profesionales del vino, Lijing Ye -CEO de Pure Zoom Trading y reconocida especialista en la importación de vinos y productos españoles en China- apuntaba hacia el sabor, la marca o incluso la variedad de uva como atributos que superaban a la certificación o el origen a la hora de que un vino fuese elegido por el consumidor chino.

En síntesis, la entrada en vigor del acuerdo UE-China es una buena noticia que subraya la apuesta europea por el mercado chino para sus productos agroalimentarios. Sin embargo, es necesario, que las empresas y actores profesionales (DO, asociaciones, clústers, etc) diseñen estrategias de entrada que superen la tradicional presencia en ferias para avanzar hacia modelos de promoción de nuevo tipo que tengan en su centro la educación del consumidor.

*Consultores de Gobierno de Navarra para el mercado chino

 

Para saber más: