Cuando contemplamos entrar en el siempre difícil mercado de Asia Oriental, es muy fácil dirigir la mirada primero hacia mercados grandes como Japón o la propia China continental, que a menudo ejerce un efecto deslumbrante, pero siempre merece la pena considerar Taiwán como un mercado en el que aterrizar y consolidar un enclave potente desde el cual operar en toda Asia-Pacífico.  Taiwán (formalmente denominada República de China) nos ofrece un mercado de unos 23 millones de habitantes, con alta capacidad de compra y, lo más importante, una oportunidad para -de una forma suave- sintonizar con la cultura empresarial y de negocios imperante en todo el mundo sinoparlante. En este breve artículo se abordan dos claves básicas sobre por qué Taiwán es un territorio que puede resultar muy interesante para probar nuestras posibilidades en el gran paraguas de ese mercado que denominamos Mundo Chino y que incluye, junto a la República Popular China y sus Regiones Administrativas Especiales (Hong Kong y Macao), a Taiwán.

Clave nº 1: Gran desarrollo económico

Taiwán es una de las regiones asiáticas que registró un mayor ritmo de desarrollo durante la segunda mitad del siglo XX, con un proceso de industrialización muy rápido que se vio catapultado definitivamente durante los años 80, cuando el territorio, durante los años previos a la llegada de la democracia, sufrió una serie de cambios en sus modelos productivos, convirtiéndose en uno de los 4 Tigres Asiáticos junto a Hong Kong, Singapur y Corea del Sur. Esto hace de Taiwán un territorio cuya población, pese a los períodos de estancamiento, goza de un alto poder adquisitivo y un alto índice de ahorro.   En la actualidad, Taiwán es una de las economías de la zona que más está creciendo en este año 2020, mostrando -en líneas generales- una economía sólida a pesar del impacto de la pandemia de COVID-19. Dicha solidez viene demostrada en el ranking del Fondo Monetario Internacional, que sitúa a Taiwán en el puesto 21 de las principales economías del mundo en base a los cálculos estimados del PIB total del año 2020, manteniéndose estable entre los 25 países con mayor PIB del mundo (por ejemplo, la isla registró un 21 puesto en 2017 según el ranking elaborado por la CIA).

Otro dato interesante es el que apunta a que Taiwán está clasificado como el 11º territorio del mundo en libertad económica, el quinto en la región de Asia Pacífico. Dato que ningún inversor debería pasar por alto.

En su conjunto podemos afirmar que, más allá de problemas de coyuntura, Taiwán atrae una cantidad importante de inversión exterior año a año, se comporta como una economía sólida y un territorio atractivo para que muchas empresas europeas y norteamericanas lo elijan como centro regional de actividad.

Clave nº 2: El comercio internacional en el centro del modelo económico de Taiwán

Taiwán lleva apostando sostenidamente por la construcción de un sólido sistema de innovación, es uno de los mayores productores de microchips del mundo y, consecuentemente, un alto porcentaje de sus importaciones son productos electrónicos y componentes para dichos productos. Este sector abarca cerca del 18% del total de las importaciones de Taiwán, seguido de maquinaria y minerales. Los principales socios comerciales de la región son, de manera poco sorprendente, China continental y Hong Kong, abarcando entre ambos territorios cerca del 20% del total.

En lo que afecta a las relaciones comerciales entre Taiwán y España, el sector que más operaciones registra entre ambos territorios es el agroalimentario, sobre todo después de la apertura de la región a las importaciones de porcino en el año 2014. En lo que se refiere al sector agroalimentario, las empresas navarras deberían desarrollar estrategias de penetración en este mercado con productos de mayor valor añadido. Nuestros competidores directos son franceses e italianos que han venido desarrollando políticas conducentes a la presencia en este mercado desde hace ya años.

Otro sector que ofrece importantes oportunidades es el de bienes de consumo (moda, material deportivo, etc) , sobre todo gracias al ascenso del consumo que se ha producido gracias a que la región cuenta con un fuerte sector de comercio electrónico, sector que se ha visto empujado por la pandemia del coronavirus, tendencia que también se ha visto en China continental. Hay que tener en cuenta, que, tradicionalmente, en Taiwán la venta por catálogo tenía una sólida presencia y canales de distribución y servicio posventa muy bien estructurados. Con este sólido precedente, se comprende que, el comercio electrónico, lleve años en línea ascendente, registrando ya en el año 2018 la mayor proporción de consumidores online de Asia, según datos de la agencia Export-gov de Estados Unidos. Esto hace que acudir a las distintas plataformas que existen en la isla de comercio electrónico sea una opción interesante para el sector de productos de consumo por el tamaño y el potencial de dicho mercado. Pero recuerden: el comercio electrónico en Taiwán se rige por reglas y herramientas distintas a las de China continental. Así, por ejemplo, mientras que en la República Popular la herramienta central de comunicación es Wechat en Taiwán es Line.

Aunque nunca se aplicaron políticas de confinamiento extremo, el consumo en tienda física ha sufrido el golpe lógico de la pandemia, con un declive pronunciado en la confianza de los consumidores en el mes de marzo, pero se observa una recuperación progresiva conforme avanzaba el año, alcanzando un pico durante el mes de agosto, hecho que ha ayudado al sector a recuperarse de manera paulatina, a pesar de la feroz competencia que presenta el sector del comercio electrónico. Una tendencia interesante en este sector está en el auge del uso de inteligencia artificial para proveer servicios, algo que en tiempos de pandemia se está antojando como esencial en muchas partes de Asia, incluyendo el mercado taiwanés. En general, las ventas de productos de consumo están creciendo en positivo y esperamos que los datos de noviembre y diciembre consoliden esta tendencia. Septiembre arrojó un crecimiento del 5% y , aunque la tendencia se vio levemente ralentizada, el índice interanual de ventas llegó al 3.1% en octubre.

Concluyendo, Taiwán es un mercado que ha presentado unos índices de consumo aceptables incluso en estos tiempos de pandemia. De hecho, será una de las pocas economías del planeta que cerrará 2020 con crecimiento positivo. Existen oportunidades claras en el sistema de innovación, bienes de consumo y agroalimentación y las empresas navarras tendrán que tener en cuenta la tendencia ascendente de comercio electrónico y las características de sus canales de distribución -tanto online como offline, distintos a los de China-. Los altos índices de desarrollo económico y de poder adquisitivo medio del territorio, sumados a los estrechos enlaces culturales que mantiene con el resto de China (idioma, cultura, mentalidad), aunque con sus matices diferenciales, hacen que Taiwán constituya para las empresas navarras -como ya lo es para muchas empresas occidentales- una excelente base de operaciones para desarrollar nuestras expectativas de negocio y entrar en el competitivo mercado de China continental u otros de Asia-Oriental con cierta solidez.

Colaboración: Antonio Fernández Palomares y Andrés Herrera-Feligreras, consultores de Herrera Zhang