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Claves para constituir una joint venture en China

11/12/2019 | China
Claves para constituir una joint venture en China

Aunque cada vez son más las actividades empresariales que se pueden llevar a cabo en China a través de una WFOE (Wholly Foreign-Owned Enterprise), el Catálogo de Industrias todavía exige para poder actuar en determinados sectores la presencia en el proyecto de un socio local.

En otras ocasiones, aunque no resulte obligatorio por ley, la presencia de un socio local puede resultar aconsejable por las ventajas que dicho socio puede aportar al proyecto, especialmente en la fase de arranque del mismo. Así, por ejemplo, la titularidad de derechos sobre terrenos, el conocimiento de la burocracia local, las redes de contactos, la clientela, etc. pueden ser razones que nos conduzcan a contar con un socio local a la hora de llevar a cabo nuestro proyecto y, en consecuencia, a implantarnos en China mediante una Joint Venture societaria.

En cualquiera de estos casos, resulta aconsejable adoptar una serie de cautelas para evitar en la medida de lo posible los riesgos inherentes a toda Joint Venture. Entre dichas cautelas podemos destacar los siguientes:


  • Protección de nuestros activos: Si no lo hemos hecho con anterioridad, es fundamental que antes de constituir la Joint Venture registremos y protejamos debidamente la propiedad industrial e intelectual (patentes, marcas, etc.) relativa a los productos y/o servicios en los que vamos a basar nuestra actividad en China.

  • Conocimiento del socio local: Muchos de los problemas que suelen surgir en relación con Joint Ventures internacionales derivan de una mala elección del socio local. Para evitarlo en la medida de lo posible, resulta aconsejable conocer debidamente a dicho socio, averiguando si realmente puede aportar las ventajas y beneficios que nos ofrece, si cuenta con la solvencia debida para el proyecto, si tiene un historial previo de malas relaciones con otros socios o en proyectos similares, si está involucrado en litigios, ?


Por otro lado, si la aportación del socio local va a consistir en una actividad ya existente, en derechos sobre terrenos, etc. la realización de un proceso de Due Diligence resultará fundamental.

  • Suscripción previa de un contrato o Acuerdo de Socios regulando, entre otras cuestiones:

  • Aportaciones que cada socio va a realizar a la Joint Venture.

  • Funciones que cada una de las partes va a desempeñar en la Joint Venture, así como obligaciones que se derivan de ello para las partes.

  • Regulación de los términos y condiciones en los que, en su caso, se licencien los derechos de propiedad industrial e intelectual a favor de la Joint Venture.

  • En función del porcentaje que cada una de las partes vaya a ostentar, regulación de los regímenes de mayorías en los órganos de la sociedad.

  • Sistemas de control y limitaciones para evitar riesgos de que el socio local pueda adoptar acuerdos o realizar actuaciones en nombre de la Joint Venture sin nuestro consentimiento y/o conocimiento. Regulación del modo de designar los cargos clave (por ejemplo, representante legal de la sociedad), tenencia de los sellos de la empresa, control de las actividades clave de la empresa en función del tipo de proyecto del que se trate, ?

  • En caso de ser posible, regulación de un derecho de opción de compra de las participaciones del socio local en caso de que se den determinadas circunstancias, como por ejemplo el incumplimiento por su parte del Pacto de Socios.

  • Prohibición de desarrollo de actividades paralelas que resulten similares o competitivas.

  • Previsión de mecanismos de solución de los conflictos que puedan surgir entre las partes.


Así mismo, debe hacerse referencia a la posibilidad de desarrollar proyectos a través de Joint Ventures contractuales sin necesidad de constituir una nueva persona jurídica. Ello supone una alternativa que, en función de las características del proyecto y de la relación que se quiera mantener con el socio local, puede presentar determinadas ventajas a tener en cuenta, si bien deben preverse igualmente los riesgos que este tipo de figuras puede entrañar (así como, lógicamente, establecer las cautelas adecuadas para procurar evitar dichos riesgos).

Finalmente, con respecto a aquellas Joint Ventures ya existentes en China, hay que tener en cuenta que tras la entrada en vigor el 1 de enero de 2020 de la nueva Ley de Inversión Extranjera (que, entre otras cuestiones, deroga las leyes ?Sino-Foreign Equity Joint Venture Law? y ?Sino-foreign Cooperative Joint Venture Law?), las Joint Ventures disponen de un plazo transitorio de cinco años para adaptarse a la nueva normativa.

Colaboración: Fernando Armendáriz. Socio ? Director Dpto. de Derecho Internacional y Contratación. ARPA Abogados Consultores.

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