Tras ocho años de vida, el Gobierno de India ha decidido acometer una profunda reforma simplificando su estructura y facilitando el registro y cumplimiento de las obligaciones fiscales por parte de los sujetos pasivos. Esta última reforma representa la simplificación fiscal y contribuye al estímulo del consumo
La entrada en vigor del Goods and Services Tax (GST) en 2017, marcó una transformación histórica en el sistema fiscal indirecto en India, unificando una miríada de impuestos nacionales y estatales que configuraban un ineficiente régimen tributario. El GST integró estos tributos en un único marco impositivo, posibilitando su compensación y estableciendo una fiscalidad homogénea a nivel nacional.
Los objetivos de la reforma son:
• Simplificar el sistema tributario.
• Estimular el consumo interno.
• Apoyar a las pequeñas y medianas empresas (PYME).
• Mitigar el impacto de los aranceles internacionales, especialmente los impuestos por EE. UU.
Aunque la magnitud de la reforma trasciende la recientemente anunciada medida punitiva de la administración estadounidense sobre las importaciones indias (arancel del 50%), no cabe duda de que el gobierno indio se ve con la acuciante necesidad de mitigar el impacto estimado de la caída de las exportaciones a su principal destino, estimada en más de 49.000 millones de USD. Con este fin, la reforma está claramente enfocada a favorecer al pequeño consumidor abaratando los productos de consumo diario, artículos del hogar, etc., buscando dinamizar el consumo justo antes de la llegada de la temporada festiva de Diwali.
Estos cambios entrarán en vigor el día 22 de septiembre del 2025, en puertas de la temporada de compras más importante del año en India.
Principales cambios en la estructura del GST
El principal cambio producido sobre el régimen anterior es la reducción de tramos impositivos a tan sólo dos del 5% y del 18%. Por tanto, se eliminan los tramos del 12%, que masivamente se pasan a englobar en el 5%, y el tramo del 28% utilizado para productos considerados “de lujo”, como coches, hoteles, electrodomésticos, etc.
De forma punitiva, se crea una categoría de “demérito” del 40% (“sin goods”) en la que se reclasifican determinados productos a los que se quiere penalizar, como el tabaco, o el carbón, o los refrescos con burbujas, pero también algunos productos de “super-lujo” como los hoteles de tarifas más elevadas, los coches de alta cilindrada, los eventos deportivos o las apuestas.
Beneficios para el consumidor
El consumidor indio percibirá inmediatamente el impacto de esta reforma al reducirse el impuesto de muchas categorías de productos esenciales y de consumo diario, como alimentos procesados, artículos del hogar o productos agrícolas que pasarán a estar gravados con el 5% o incluso directamente exentos.
Se proyecta que esta reducción impositiva disminuirá el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en más de 1,1 puntos porcentuales, lo que estimulará la demanda interna. De igual manera, se espera que la medida favorezca a PYMES en ciertos sectores exportadores como automoción o joyería, fuertemente impactados por el incremento de los aranceles americanos hasta un 50%, lo cual “de facto” les imposibilita competir con otras fuentes alternativas como Vietnam, gravadas con un 19%.
Impacto en productos navarros
Es evidente que la reforma busca el fomento del consumo interno sobre los productos de importación, alineados con el mantra del gobierno Modi “Make in India” o “Aatmanirbhar Bharat” (India autosuficiente). Sin embargo, son muchas las empresas navarras que se verán impactadas por la presente reforma:
Otras reformas
Pese a no tener la notoriedad de la reclasificación de tipos, la reforma de la ley del GST incorpora múltiples modificaciones relativas a la tramitación de los impuestos. De forma resumida, las reformas abarcan los siguientes puntos:
Conclusión
La reforma fiscal india ha supuesto un importante paso adelante del gobierno indio corrigiendo importantes deficiencias existentes en la gestión de un impuesto cuya compleja implantación requirió de una gran dosis de negociación y concesiones. Ocho años más tarde, se ha alcanzado una madurez que ha permitido acometer estas correcciones con el beneplácito de la inmensa mayoría de la sociedad.
La reducción en muchos tipos impositivos, especialmente los relativos a las energías renovables y a productos alimenticios, son una buena noticia para las empresas navarras, dinamizando el consumo y la competitividad de sus respectivos sectores.
La simplificación de los procesos de compliance y la eliminación de inspecciones y reclamaciones derivadas de errores administrativos representan un nuevo avance en el objetivo de mejorar el Ease of doing business promovido por el Gobierno Modi desde su elección hace ya más de una década.
